
Ya no tendré más viernes ocupados. Ya no me tocará irme los sábados a pasarme el día en el plató. Ya no tendré que coger dos metros y un tram, ni ir a Sant Just cada semana, ni tendré que ver a las niñas que acaban de salir de Pachá por la tarde.
Ya no oiré gritar más a
Almiñana en control, ni me cagaré nunca más en los sketches ni en las cintas. No volveré a volverme verde, descomunal y terriblemente fuerte cada vez que oiga decir "pero por lo menos cobramos" a la una de la mañana ante el caos de un ensayo.
No volveré a oir como gritais "Becaria" por los pasillos ni os voy a poder contestar a gritos que me lo digáis en la calle.
Os voy a echar mucho de menos.
Pero.... Volveré.